RSS

Archivo de la categoría: seguro de edificios

¿SON UN RIESGO PARA LA SALUD LAS ESTACIONES ELÉCTRICAS URBANAS?

SON UN RIESGO PARA LA SALUD LAS ESTACIONES ELECTRICAS URBANASCuando paseas por una acera quizá hayas visto una tapa metálica practicable en el suelo, por ahí se accede a un transformador eléctrico que da servicio a una zona. Quizá durante la noche te despiertes con frecuencia, revisa cuántos aparatos eléctricos tienes a tu alrededor. En tu edificio puede haber un cuarto que alberga un transformador, además de generar una servidumbre.

¿Quién le iba a decir a Edison tras patentar la primera bombilla incandescente comercialmente viable, e inaugurar en 1882 la primera central eléctrica para vender electricidad (comenzó con 80 clientes y 400 bombillas), que la electricidad se convertiría en algo tan imprescindible para la sociedad como lo es hoy en día? Basta mirar las calles, nuestras casas o a nuestro alrededor para darnos cuenta de la importancia que tiene la electricidad en nuestras vidas: la televisión, los ordenadores, Internet, la automatización de los procesos industriales, la iluminación artificial, las fabricas, etc., no se podrían concebir sin su presencia generalizada.

La electricidad es uno de los combustibles esenciales de nuestra sociedad moderna, y muchas personas la consideran una energía limpia, desconociendo que, por ejemplo, las líneas de alta tensión encargadas de su distribución pueden generan impactos ambientales significativos. Además de provocar emisión de ruido, interferencias de radiofrecuencia o la generación de ozono troposférico, las líneas de alta tensión producen un fenómeno denominado efecto corona, responsable de la generación de gases corrosivos, óxidos de nitrógeno y de ácido nítrico, así como de provocar la atracción y concentración de aerosoles contaminantes y gas radón. Por otra parte, desde hace varias décadas los científicos estudian los efectos que los campos electromagnéticos pueden ocasionar sobre los tejidos biológicos, centrándose en la posible relación existente entre contaminación electromagnética de baja frecuencia y el riesgo de padecer enfermedades como la leucemia, tumores cerebrales u otros tipos de cánceres. Un ejemplo es la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), que ha incluido los campos electromagnéticos de baja frecuencia generados por los tendidos eléctricos e infraestructuras asociadas, como posible agente cancerígeno.

Desde hace décadas que la existencia de líneas de alta tensión o estaciones eléctricas próximas a núcleos urbanos y edificios residenciales provoca preocupación en las Comunidades de Propietarios, debido a la posible repercusión que la contaminación electromagnética puede tener en la salud. Si bien la información científica y técnica no proporciona evidencias claras, son muchas las denuncias realizadas por familias que se han visto obligadas a convivir con una instalación eléctrica cerca de sus hogares y uno o varios de sus miembros han desarrollado un proceso canceroso. Además diversos organismos supranacionales e internacionales han querido intervenir de manera cautelar dictando recomendaciones sobre las distancias que deben mediar entre los campos electromagnéticos y las zonas en las que las personas pasen un período de tiempo significativo.

Las Comunidades de Propietarios deben conocer que en España existe un Reglamento de Líneas de Alta Tensión, que en su artículo 25 establece unas distancias límite para evitar las posibles afecciones sanitarias derivadas de una exposición continua a campos electromagnéticos de baja frecuencia. Además, en los años 2001 y 2003 el Ministerio de Sanidad y Consumo planteó la necesidad de reformar dicho Reglamento para “redefinir unas distancias mínimas de seguridad desde las líneas de alta tensión a edificios, viviendas o instalaciones de uso público y privado” y de “actualizar la fórmula de referencia para la distancia de seguridad a líneas de alta tensión”. Algunos ayuntamientos pioneros, como el de Jumilla (Murcia), han tomado cartas en el asunto y han establecido un criterio mayor de seguridad, respetando las recomendaciones que se indican desde diversas instancias investigadoras.

Los efectos a largo plazo de los campos electromagnéticos en la salud humana suponen una constante incertidumbre que no ha logrado despejarse científicamente. Ante la duda, resulta necesaria una revisión de la normativa estatal y en los reglamentos de líneas de alta tensión, subestaciones y transformadores, que tenga en cuenta el principio de precaución. Del mismo modo, las Comunidades de Propietarios deben buscar un sistema de protección y prevención adecuado ante los diversos riesgos que puedan ocasionarles las estaciones eléctricas próximas a sus inmuebles. Un Seguro multirriesgo para Comunidades de Propietarios, que ofrezca garantías indispensables como prestaciones de defensa y reclamaciones jurídicas, es sin duda la mejor elección. Desde Seguro Comparador puedes calcular el precio del seguro más conveniente, en tan solo unos minutos y de forma on line. Tan solo tienes que hacer click aquí para comprobarlo.

Fuentes: ecologistasenaccion.org, boe.es, mscbs.gob.es y elaboración propia.

Anuncios
 

Etiquetas: , , , ,

¿SON LAS ANTENAS DE TELEFONÍA INSTALADAS EN EDIFICIOS UN RIESGO PARA NUESTRA SALUD?

SON LAS ANTENAS DE TELEFONIA INSTALADAS EN EDIFICIOS UN RIESGO PARA NUESTRA SALUDLas Comunidades de Propietarios cuyos edificios alcanzan una cierta altura son objeto de atención para ciertos negocios, también para riesgos no evaluados. Vivimos rodeados de radiación electromagnética. Nuestro cuerpo es atravesado por millones de ondas electromagnéticas, la mayoría de ellas tienen origen natural, como la radiación solar o la terrestre, pero muchas otras son generadas de manera artificial, fundamentalmente ondas de radiofrecuencia derivadas de las transmisiones de televisión, radio, radar, telefonía móvil o redes wifi. Sin duda alguna el avance tecnológico incrementa la exposición del mundo animal racional e irracional. A pesar de que hoy en día no existan estudios que lo ratifiquen al 100%, en valores altos de intensidad y exposición, estas emisiones artificiales se relacionan con problemas de salud como pueden ser falta de concentración, insomnio, estrés, dolores de cabeza, agitación nerviosa e incluso enfermedades como la lipoatrofia, enfermedad relacionada en edificios, que se manifiesta con alteraciones en las extremidades.

En un encuentro organizado en 2011 por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 31 expertos de 14 países tras revisar y analizar datos científicos relacionados con los campos electromagnéticos llegaron a la siguiente conclusión: “las radiaciones electromagnéticas de los teléfonos móviles han de ser clasificadas como posible carcinógeno para las personas”. Desde el otro frente de la polémica, muchos expertos aseguran que este tipo de ondas son totalmente inocuas para el ser humano, ya que no se ha encontrado evidencia que demuestre ninguna asociación entre la exposición a los campos electromagnéticos, dentro de los límites recomendados, y enfermedad alguna. ¿Quién tiene realmente la razón?, pese a los cientos de estudios realizados desde todas partes del mundo, hoy por hoy aún no se ha logrado llegar a un acuerdo sobre los posibles riesgos de las ondas electromagnéticas y los especialistas continúan con este debate.

Sea como sea, la realidad es que la incidencia que los campos electromagnéticos pueden tener sobre la salud lleva años creando una creciente inquietud y preocupación en nuestra sociedad, sobre todo en muchas Comunidades de Propietarios que poseen antenas repetidoras de telefonía móvil en sus edificios, tras ser alquiladas parte de sus azoteas a operadores de telefonía móvil para la instalación de las denominada estaciónes base transceptoras (EBT) y de sus equipos complementarios. Muchos vecinos, alarmados por los posibles efectos de sus radiaciones en la salud, han creado asociaciones y plataformas que luchan contra la instalación de dichas antenas en sus inmuebles o en los colindantes, alegando además de los riesgos sanitarios citados, repercusiones económicas negativas sobre el valor de las viviendas y el sobrepeso al que se ven sometidas las estructuras de los edificios, además del riesgo que representan los fenómenos de la naturaleza cuando ésta manifiesta su enorme fuerza destructora como ha sucedido recientemente en Mallorca y Málaga.

Incluso desde FACUA (Consumidores en Acción) advierten sobre los factores de riesgo que implica la instalación de una antena repetidora en una Comunidad de Propietarios, haciendo hincapié en que algunas compañías de seguros se niegan a cubrir los posibles daños que se puedan derivar de los campos electromagnéticos producidos por estas antenas, ya que los riesgos son inciertos y las indemnizaciones a pagar en un futuro, de confirmarse, podrían ser enormes. También informan que tan sólo hace falta que un propietario se niegue a la instalación de la antena para que ésta no pueda realizarse, siempre y cuando la azotea tenga asignado un uso, ya que el artículo 17 de la Ley de Propiedad Horizontal indica que las decisiones que afecten al título constitutivo del edificio deberán aprobarse por unanimidad si se trata de elementos que tengan asignado un uso específico en el inmueble.

Obtenida la aprobación de los propietarios, para su instalación se necesita previamente la correspondiente licencia municipal, no disponer de ella podría dar lugar al rehúse de la indemnización de los daños propios o a terceros en caso de siniestro, por parte de la aseguradora.

Las infracciones contra la normativa urbanística en la instalación y conservación de la antena serán responsabilidad de la empresa instaladora, el propietario o Comunidad de Propietarios del edificio o terreno en que se ubique la antena; El asesoramiento, defensa y depósito de fianzas ante éstos hechos puede ser realizada a través de un Seguro de protección jurídica que permite asegurar un presupuesto sin sobresaltos jurídicos.

Como podemos observar, los posibles riesgos para la salud humana que puedan tener las antenas base de las redes de telefonía móvil es un tema polémico y complejo tanto para los ciudadanos como para las Comunidades de Propietarios que pudieran tener que enfrentarse a riesgos de reclamaciones en un futuro tal como ha sucedido con la aluminosis o el amianto. De lo que hoy podemos estar seguros es de que es muy probable que en este instante estemos a menos de unas pocas decenas de metros de una antena, y así lo podemos comprobar visitando el portal infoantenas del Ministerio de Industria dónde pueden consultarse los distintos niveles de energía electromagnética emitida en todo el territorio de nuestro país. Con la radiación de telefonía móvil, como con todos los agentes sospechosos o dudosos de poder tener efectos cancerígenos, debe actuarse siempre bajo el principio de precaución y prevención. Cuidar de nuestra salud y la de nuestros seres queridos es sin duda una prioridad para todos nosotros, y con este propósito desde José Silva Correduría de Seguros nos ofrecen una amplia gama de Seguros de Salud, entre los que cabe destacar el Seguro de salud para familias y el Seguro vida mujer. No dudes en consultarles información sobre las coberturas, prestaciones, productos disponibles y cuadro médico de estos seguros médicos.

Fuentes: mincotur.gob, facua.org y elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , ,

¿CÓMO DEBE ACTUAR LA COMUNIDAD DE PROPIETARIOS ANTE VECINOS QUE INCUMPLEN LOS TÉRMINOS DE SALUBRIDAD?

¿CÓMO DEBE ACTUAR LA COMUNIDAD DE PROPIETARIOS ANTE VECINOS QUE INCUMPLEN LOS TÉRMINOS DE SALUBRIDAD?Por la confusión que genera el término, entendemos por vecino (sin distinción de género) cualquier persona que habita en un edificio de propiedad vertical u horizontal, que puede tener la condición de propietario, inquilino, usuario, invitado o transeúnte (los pisos turísticos fomentan ésta).

En general, los seres humanos somos sociales por naturaleza, tanto la familia, la escuela o el entorno laboral nos inculcan una serie de valores y enseñanzas que nos ayudarán a formarnos como sujetos y a convivir en sociedad. La vida en la Comunidad de Propietarios, cualquiera que sea su tamaño, precisa unas normas que aseguren la correcta convivencia de sus integrantes. El individuo debe ser consciente de que lo primordial es el bienestar común, por encima de sus deseos personales, más aun si estos pudiesen perjudicar de alguna manera a los demás o poner en riesgo el confort de todos.

Es por ello que, para facilitar una correcta y tranquila convivencia de sus vecinos, las Comunidades de Propietarios poseen una serie de reglas y normas internas e incluso unos estatutos, que regulan los derechos y obligaciones de sus propietarios y por extensión de los demás vecinos mientras permanezcan o utilicen sus instalaciones. En ocasiones, ocurren conflictos motivados por usuarios que incumplen los preceptos básicos de convivencia con el resto de habitantes del edificio o urbanización al realizar actividades prohibidas o que incumplen las disposiciones generales sobre actividades insalubres. ¿Cómo debe actuar la Comunidad de Propietarios? ¿Quien es el encargado idóneo para intentar solucionar el conflicto? ¿ Dónde se puede denunciar a la persona que tiene un estilo de vida insalubre, que perjudica a los demás integrantes de la comunidad?

Las posibles soluciones dependerán de si se trata de un propietario o no (nos referimos siempre como término neutro que identifica cualquier género). En primer lugar, es conveniente intentar arreglar el conflicto mediante la vía amistosa, poniendo en conocimiento del infractor de cuáles son las normas aprobadas por los propietarios. Para ello es aconsejable que el Presidente de la Comunidad se ponga en contacto con la persona que incumple los términos de salubridad, preferiblemente por escrito, y le informe del malestar que causa al resto de vecinos su actitud. En el caso de que la actividad o conducta continúe, será necesario que el Presidente o el Administrador de Fincas, por mandato del primero, efectué un requerimiento previo de forma fehaciente (por ejemplo, mediante burofax, o conducto notarial) para que cese de forma inmediata en su comportamiento, advirtiéndole además de que, de no hacerlo en un plazo prudente, se tomarán acciones judiciales contra él. La tenencia de un seguro de Protección Jurídica amplio facilita la adopción de éstas medidas al disponer, sin coste adicional, de un servicio de Asesoría Telefónica, elaboración de informes y peritajes y los servicios de abogados expertos en la materia.

Solicitar la intervención de un Administrador de Fincas especializado en Mediación Civil y Mercantil suele aportar soluciones ingeniosas y eficaces por su experiencia en la resolución de conflictos vecinales. Algunos Colegios Profesionales disponen de un servicio para éstas situaciones.

Si ninguna de estas medidas da resultado, el presidente deberá convocar una Junta Extraordinaria cuyo orden del día recogerá el motivo, para informar a los propietarios del problema y tratar de obtener un acuerdo de mayoría simple, para que la Comunidad inicie una acción judicial de cesación contra el vecino insalubre. Posteriormente se presentará un escrito que recoja los hechos y la problemática que están aconteciendo en la comunidad ante una oficina de atención ciudadana o en el ayuntamiento, ya que cualquiera de estas instituciones puede dar curso a una demanda. Conviene apuntar que este trámite es completamente gratuito, sin embargo la obtención de pruebas puede representar un coste para la Comunidad de Propietarios, de ahí la importancia del seguro de Protección Jurídica. En el caso de que no se consiga la mayoría suficiente, cualquiera de los vecinos que se sientan afectadas por los problemas de sanidad puede denunciar, sin importar si se trata de un copropietario o no (algunos Seguros de Hogar ofrecen la garantía de reclamación de éste tipo de problema, en el momento de contratarlo conviene recibir un asesoramiento profesional). Se iniciará así un juicio de equidad en el que un Juez evaluará el problema y valorará si procede o no el inicio de la acción de cesación.

En ambos casos, si finalmente queda demostrado el incumplimiento de los términos de salubridad, el vecino infractor se enfrentará a consecuencias que pueden ser de leves a severas, dependiendo de la magnitud del problema:

  • Si se trata de un caso de insalubridad leve, estará obligado, además de cambiar su estilo de vida, a compensar los daños y perjuicios que haya causado a los demás copropietarios.
  • Si se tratase de un caso realmente grave, que pudiese afectar a la salud de los demás vecinos, el juez puede disponer el desalojo de la vivienda durante un periodo máximo de tres años si es propietario, o el desahucio permanente si es inquilino.

Los casos más comunes de denuncias por insalubridad en una Comunidad de Propietarios son las relacionadas al síndrome de Diógenes, una enfermedad que se caracteriza por que los pacientes acumulan objetos de una forma excesiva y patológica. Los vecinos suelen dar la voz de alarma en estas ocasiones, debido a que la acumulación de basura origina olores y da lugar a plagas de insectos y roedores. El seguro Multirriesgo de la Comunidad de Propietarios no cubre los daños propios ni a terceros que tengan origen en ésta causa.

Fuentes: Ley de Propiedad Horizontal, Código Civil, boe.es y elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , ,

DESFIBRILADORES EN LA COMUNIDAD DE PROPIETARIOS

DESFIBRILADORES EN LA COMUNIDAD DE PROPIETARIOSEn las Comunidades de Propietarios, se nace, se vive y se muere. Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en nuestro país, ya que se producen cerca de 30.000 fallecimientos al año a causa de paradas cardiorespiratorias. La mínima disponibilidad de desfibriladores en España provoca que tras un paro cardíaco el índice de supervivencia se sitúe en el 4%, dato alarmante si lo comparamos con el de Estados Unidos, donde el porcentaje de salvación puede llegar hasta el 50% en condiciones similares. Este problema es debido a la inexistencia de una clara posición legal sobre la obligatoriedad de disponer de un desfibrilador en espacios públicos, ya que la legislación existente no es más que un conjunto de diferentes y desiguales normativas en las comunidades autónomas.

Las Comunidades de Propietarios pueden convertirse en una pieza clave para lograr reducir el número de víctimas mortales que provoca este tipo de patologías, sobre todo si tenemos en cuenta que el 70% de las paradas cardíacas se producen en el hogar. Debemos ser conscientes de que contar con un desfibrilador semiautomático en una zona común del edificio ayudaría a salvar multitud de vidas, sobre todo teniendo en cuenta que actuar dentro de los 5 primeros minutos tras el suceso es vital para la supervivencia de la persona afectada. Además aquellas comunidades que disponen de piscina, gimnasio, pistas de pádel, etc, tienen muchas más posibilidades de tener situaciones de riesgo, que pueden ser revertidas con el uso de un desfibrilador, como por ejemplo una parada cardíaca por ahogamiento, sobreesfuerzo o golpes de calor.

Pero a pesar de que un desfibrilador semiautomático lo puede utilizar cualquier vecino con un mínimo de formación, y su uso es válido tanto en adultos como en menores, son casi inexistentes las leyes o decretos de las Comunidades Autónomas que impongan la obligación de la instalación de desfibriladores en CCPP. Uno de los pocos ejemplos que podemos encontrar es el de Cataluña, que mediante el Decreto 30/2015 de 3 de marzo, establece la obligación de implantar uno de estos sistemas en edificios con capacidad o aforo para 2.000 o más personas o con una altura de evacuación igual o superior a 28 metros. También la Comunidad Autónoma de Madrid publicó el Decreto 78/2017 de 12 de septiembre del Consejo de Gobierno por el que se regula la instalación y utilización de desfibriladores externos y se crea su Registro. Los Administradores de Fincas adquieren una nueva responsabilidad de informar a sus clientes de las exigencias en ésta materia.

Para lograr evitar que la principal barrera para no instalar desfibriladores sea el coste, existen numerosas iniciativas que promueven la idea de “Comunidades de Propietarios Cardioprotegidas”. Para ello proponen un servicio básico de cardioprotección, accesible a cualquier comunidad de vecinos, independientemente de su tamaño o poder adquisitivo. El pack incluye desfibrilador, mantenimiento, vitrina con alarma, cartelería, formación para los vecinos en la propia comunidad y el certificado de Espacio Cardioprotegido.

Los Administradores de Fincas pueden promover ésta iniciativa en las Comunidades de Propietarios, alguno incluso ya realizó formación en primeros auxilios y trata el asunto, como el activo Salvador Jiménez, en su blog.

Si nuestra Comunidad de Propietarios finalmente decide apostar por la instalación de un desfibrilador debe tener en cuenta que, al igual que otros elementos comunitarios como los extintores, deben de contar con una mayoría de tres quintas partes de los propietarios que a su vez representen tres quintas partes del total de cuotas de participación para llevar adelante la propuesta y cumplirse una serie de requisitos. Entre ellos cabe destacar que el equipo debe contar con un mantenimiento continuado para que esté totalmente operativo en todo momento, y que ha de estar situado en una zona común y visible del edificio. También es de suma importancia que la CCPP incorpore al Seguro Multirriesgo éste equipamiento, a ser posible que cubra averías de maquinaria y equipos electrónicos, desperfectos por robo o actos vandálicos y Responsabilidad Civil de la comunidad.

Un desfibrilador en la comunidad de Propietarios protege a sus ocupantes, garantiza una rápida actuación y ayuda a salvar vidas; Su coste puede afrontarse mediante sistemas de financiación, renting o patrocinio de las empresas de servicios. Desde Seguro Comparador te ofrecen la posibilidad de calcular su coste de forma online en tan solo unos minutos. Compruébalo haciendo click aquí.

 

Fuentes: fundaciondelcorazon.com y elaboración propia.

 

 

Etiquetas: , , , ,

RIESGO Y RECLAMACIÓN POR AMIANTO Y OTROS AGENTES CANCERÍGENOS EN COMUNIDAD DE PROPIETARIOS

RIESGO Y RECLAMACION POR AMIANTO Y OTROS AGENTES CANCERÍGENOS EN  COMUNIDAD DE PROPIETARIOSLa explosión de un almacén clandestino de material pirotécnico en Tui el pasado mes de mayo, aparte de ocasionar dos víctimas mortales, numerosos heridos y cuantiosos daños materiales, dejó al descubierto un auténtico problema de salud que continúa permaneciendo oculto en multitud de hogares de nuestro país: el amianto utilizado en la mayorías de las edificaciones construidas entre los años 60 y 80. Tan sólo de la zona cero de dicho siniestro fueron retiradas más de 100 toneladas de este material tóxico, causante de graves enfermedades como cáncer de pulmón, mesotelioma, cáncer de laringe, de ovario y asbestosis.

Según Ecologistas en Acción el amianto, también conocido como asbesto, sigue estando presente en toda España: en los metros, en las tuberías, en los tejados, en colegios, en naves industriales, marítimas y hasta hace poco también en los coches, ya que la regulación actual (Real Decreto 396/2006) no es concreta en lo referente a los plazos para su retirada, dejando la decisión en manos del criterio de vida útil de los materiales. Si bien es cierto que en 2013 se aprobó un directiva europea que hace obligatorio la elaboración de un censo con la uralita instalada en edificaciones y la retirada del fibrocemento, a día de hoy ningún gobierno de los países miembros de la unión ha puesto en funcionamiento esta medida.

En los edificios residenciales, el amianto suele estar localizado en el fibrocemento (habitualmente conocido como uralita), material utilizado para fabricar tuberías, las bajantes de numerosas instalaciones de agua, tejados o revestimientos, que no es peligroso siempre que se mantenga estable en su formato original. Mientras el amianto permanezca amasado con el cemento se considerará no friable, y no tendrá riesgo de dispersión de fibras, cuya contacto o inhalación es un grave peligro para la salud. El problema surge cuando, tras el paso de los años, el material se deteriora y hay posibilidad de dispersión de fibras de amianto, por lo que debe ser retirado de manera urgente.

Si una Comunidades de Propietarios observa que existen daños en canalones, techos o tuberías de fibrocemento (uralita), deberá solicitar inmediatamente los servicios de una empresa especializada y homologada en la retirada de este tipo de residuos. Dicha empresa deberá estar inscrita en el RERA, organismo regulador que capacita legalmente a retirar amianto de una forma segura y garantiza que tenga establecido todo el proceso necesario, sin ningún riesgo para la salud, tanto de los trabajadores como de los residentes del inmueble. Dicha empresa deberá redactar y presentar un plan de trabajo de retirada de amianto, aprobado por el departamento de seguridad laboral e higiene industrial de comunidad autónoma en la que se vaya a realizar, donde se detallarán los diferentes pasos del proceso de retirada y eliminación del amianto. Cuando ocurre un siniestro por rotura de tuberías con éste material, el procedimiento descrito anteriormente puede retrasar la reparación de los daños y ese tiempo, por falta de explicaciones o conocimiento, causa malestar en los vecinos afectados.

Debido a que el amianto es un grave riesgo para todos los habitantes de un inmueble que posea elementos fabricados con microcemento, la Comunidad de Propietarios debería proponer su retirada lo antes posible. Sin embargo, debido a los elevados costes que suponen estos trabajos, sumado a la falta de rigor en la legislación en cuanto a plazos, hace que a día de hoy en la inmensa mayoría de edificaciones aún se conviva con esta problemática a la espera de que sea la compañía de seguros la que asuma dichos costos.

Las Comunidades de Propietarios deben conocer que, aunque no hay ayudas oficiales destinadas únicamente a la retirada del amianto, existen subvenciones para la mejora de la eficiencia energética del edificio, mediante las cuales pueden ahorrar un importe del 30 por ciento del presupuesto necesario para el desamiantado y sustitución de los paneles de uralita por panel sándwich. Estos trabajos repercutirán beneficiosamente en materia de aislamiento térmico, debido a que los nuevos materiales proporcionan un funcionamiento mucho más eficiente con respecto a la uralita convencional, proporcionando además un claro ahorro en materia energética, que a largo plazo terminará por compensar económicamente.

En España un gran número de edificios todavía está en esta situación y muchas personas viven, a veces sin conocimiento de ello, en contacto con este material potencialmente peligroso. Es un motivo más por el que se hace aconsejable disponer siempre de un buen seguro de salud con el que se realicen reconocimentos preventivos que puedan detectar de forma temprana cualquier patología relacionada con el riesgo que supone el amianto.

Las Comunidades de Propietarios deben velar por la seguridad y salud de todas las personas que conviven en ellas, por lo tanto es necesario que a través de la figura del Presidente o del Administrador de Fincas se informe a los propietarios de la existencia de amianto en el edificio y de la necesidad de realizar reformas y rehabilitaciones del inmueble, omitir voluntariamente ésta información puede llevar consigo reclamaciones al presidente y administrador de fincas con elevado riesgo de no ser aceptadas por la compañía de seguros al actuar dolosamente. Para estos casos es imprescindible la posesión por parte de la CCPP de un Seguro de obras, que preste cobertura frente a la amplia variedad de riesgos que pueden afectar a la ejecución de una obra. Desde Seguro Comparador nos ofrecen una aplicación donde comprobar de forma online cuánto puede costar el seguro que tu comunidad necesita. Calcúlalo haciendo click aquí.

 

Fuentes: boe.es, ecologistasenaccion.org, wikipedia.org y elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , , , ,

LA SEGURIDAD DE LOS MENORES EN LA COMUNIDAD DE PROPIETARIOS

LA SEGURIDAD DE LOS MENORES EN LA COMUNIDAD DE PROPIETARIOSNombrar el verano es pensar en vacaciones escolares, esa época que recordamos con especial cariño, nos trae a la mente viajes entrañables, amistades imperecederas y aventuras que recordaremos toda la vida. Los días parecían mucho más largos al cambiar las aulas por la piscina y los libros por la toalla, y nos invadía una sensación de libertad que no experimentábamos el resto del año. Ahora, que hace ya algunos años que hemos acabado los estudios y estamos sumergidos plenamente en el cambiante mundo laboral, disfrutamos de otra manera nuestras vacaciones, pero cada vez que vemos a un niño corretear sonriente por la playa con la pala en una mano y el cubo en la otra, no podemos evitar rememorar aquellos tiempos en los que parecía que la diversión era inagotable. Esas experiencias nos han enseñado que los niños son impredecibles y que con ellos hay que extremar las precauciones en seguridad. Es fundamental proporcionar a los menores ambientes libres de peligros potenciales, así como de educarles para que desarrollen las habilidades que les permitan hacer frente a los riesgos que les rodean en su actividad diaria, dentro o fuera del hogar.

La convivencia en Comunidad de Propietarios es el entorno en el cual se desenvuelve nuestra vida también en vacaciones, en sus instalaciones pueden emerger responsabilidades en la seguridad de los menores que estos días de sol y calor juegan y se divierten en las zonas comunes de los edificios, y la mejor solución para prevenir accidentes es contar con una instalaciones adecuadas y preocuparse de que éstas estén sometidas a un correcto mantenimiento, además de seguir unos consejos básicos de seguridad:

  • Situar el botón de llamada del ascensor a una altura a la que no pueda llegar un niño pequeño, y colocar carteles informativos que indiquen que los menores de determinada edad (según la normativa local), no pueden utilizar el ascensor sin ir acompañados de un adulto.
  • Instalar en las ventanas de la escalera los sistemas de apertura de seguridad necesarios que impidan a un niño poder abrirlas. Las compañías de seguros exigen el cumplimiento de la normativa legal.
  • Si el edificio posee azotea, es necesario que su puerta de acceso esté cerrada con llave o que tenga un sencillo cerrojo por el interior, pero a una altura que los pequeños no lleguen a abrirlo.
  • En las piscinas, los menores siempre deben estar en bajo la vigilancia de un adulto. Conviene también mantener guardada bajo llave tanto la maquinaria de la piscina, como los productos y herramientas de mantenimiento. Veinte segundos son suficientes para se ahogue un bebé. En las Comunidades Autónomas existe una reglamentación sobre la seguridad de éstas instalaciones.
  • La puerta de acceso al edificio siempre debe estar debidamente cerrada, impidiendo así que los pequeños puedan abandonar solos el recinto.
  • Si la Comunidad tiene alguna zona deportiva, conviene que las porterías y canastas estén debidamente sujetas; los accidentes con estas instalaciones pueden ser muy graves.
  • A pesar de que la normativa determina que los extintores deben estar a una altura accesible , es recomendable que estén dentro de un armario, dificultando así su manipulación.
  • Es muy frecuente que las puertas de emergencia o las puertas peatonales de los aparcamientos sean accesibles desde uno de los lados sin necesidad de llave; en este caso conviene tener especial cuidado de que no existan espacios estancos en los que los menores puedan quedarse encerrados.

El mejor consejo para evitar accidentes es que los menores siempre se hallen supervisados por un adulto, pero es obligación de las Comunidades de Propietarios que sus zonas comunes sean seguras y se hallen en buen estado de conservación. El Presidente de la Comunidad de Propietarios es responsable de que los medios de prevención estén operativos y el Administrador de Fincas de que los acuerdos estén ejecutados. La prevención es sin duda la clave para la seguridad, por lo que contar con un buen Seguro Multirriesgo aportará a nuestra CCPP un plus en confianza y tranquilidad. En Seguro Comparador puedes calcular online el seguro que necesitas en tan solo unos minutos, pulsa aquí para comprobarlo.

Fuentes: boe.es, msssi.gob.es y elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , , ,

SOY EL PRESIDENTE Y NO PUEDO EJERCER

SOY EL PRESIDENTE Y NO PUEDO EJERCERHe ido a visitar a una amiga y después de estar un buen rato en el hospital, con cierta dificultad me confesó una preocupación que no deseaba transmitir a su familia, desde hace 3 meses es la presidenta de su comunidad de propietarios, han iniciado unas obras importantes en fachada y mejoras de accesibilidad y piensa que pueden estar en peligro de finalización porque no podrá ejercer su cargo durante bastante tiempo, su ictus le impide expresarse con soltura y firmar documentos, de hecho para contármelo hizo un verdadero esfuerzo ¿ Qué puedo hacer, me dice ?

Le explico que la persona física o jurídica que ejerce el cargo de Presidente es el representante legal de una Comunidad de Propietarios y el encargado de velar por su buen funcionamiento y gestión. Es un cargo importante que debe ser obligatoriamente ocupado por uno de los propietarios, el cual será nombrado por acuerdo mayoritario de la junta, por turno rotatorio o por sorteo. En el caso que el inmueble no cuente con los servicios de un Administrador de Fincas, el cargo de Presidente llevará implícitas multitud de tareas, como son mediar, exigir el pago de cuotas, firmar el libro de actas, supervisar los trabajos de mantenimiento o reformas y un largo etcétera de ocupaciones que requerirán de su presencia. Eso es lo que más le preocupa porque conoce a sus vecinos y sabe que su interés por las instalaciones comunes escasea ¿Qué se puede hacer si el Presidente sufre un accidente o cae enfermo? ¿Quién sería válido para sustituirle? ¿Está obligada a renunciar?

Algunas Comunidades de Propietarios ya han previsto esta eventualidad y han designado a un Vicepresidente, cargo opcional que debe ser nombrado por un por acuerdo mayoritario de la junta y que tiene como ocupación sustituir al presidente en los casos de ausencia, vacante o imposibilidad de éste. En ningún otro caso el cargo de Presidente puede ser desempeñado por un sustituto, ni siquiera por el Secretario, cuya única función es ocuparse de toda la documentación que genera y requiere la comunidad.

Este es su caso, la Comunidad de Propietarios no cuenta con la figura del Vicepresidente, son muy pocos propietarios y todos están encantados que ella se ocupe de los intereses comunes porque, francamente, lo hace muy bien. Para ilustrar nuestro consejo, acudimos a la recomendación del Colegio de Administradores de Fincas de Madrid, CAFMadrid, que recomienda abordar la renovación del cargo de presidente para que la comunidad continúe funcionando con normalidad, si su estado de salud no le permitiese ejercer de manera regular. La Junta de Gobierno, el órgano supremo de la comunidad compuesto por todos los propietarios, deberá convocar una reunión extraordinaria donde se elegirá a otro propietario para que ocupe el puesto de Presidente. Esta convocatoria no requiere un plazo mínimo de tiempo, si el asunto es de urgencia.

Puede ocurrir que , a pesar de la gravedad de la enfermedad, la junta no acepte tu renuncia, en este supuesto tienes la posibilidad de iniciar un “procedimiento de equidad” Para ello debes solicitar tu relevo a un juez, indicando las razones que te asisten para ello. Si éste te da la razón, ordenará la convocatoria de una junta de propietarios extraordinaria y obligatoria, donde será nombrado otro presidente. Mi amiga está realmente preocupada porque algunos vecinos que fueron a visitarla también le manifestaron su deseo de que no renuncie y claro en tales circunstancias para ella es una preocupación añadida.

Las Comunidades de Propietarios deben tener en cuenta que el Presidente es el director de orquesta del inmueble que hace que suene bien cuando es respetado y reconocido por sus copropietarios y su representante legal en caso de juicio, pero que no se le puede exigir una responsabilidad desmedida que vaya más allá de sus tareas y obligaciones. Siempre es recomendable contar con los servicios de un Administradores de Fincas profesional y colegiado, que garantice que todas las gestiones serán realizadas en el plazo, evita sanciones, y que las comunicaciones con la Agencia Tributaria y otros organismos públicos ya se realizan por vía electrónica. Además desempeñará un papel que facilitará la convivencia entre vecinos y será fundamental para la resolución de conflictos, dando su opinión profesional de cómo actuar ante cualquier contrariedad, como por ejemplo la que estamos tratando.

El Administrador de Fincas también podrá ser el encargado de la selección de los proveedores, mantenimientos, comunicación de las incidencias, manteniendo la indispensable independencia y buen hacer profesional para la tranquilidad y protección de cualquier Comunidad de Propietarios.

Mi amiga aprecia que las tareas profesionales se realicen con la imparcialidad que requiere su cargo, por eso cuenta con nuestra colaboración de buena Correduría de Seguros y me pide que le recomiende las coberturas y las entidades que mejor se adapten a las necesidades del inmueble, como son los Seguros Multirriesgo, los de rehabilitación y los de Protección Jurídica, además de los servicios de un Administrador de Fincas. Eso está hecho, conocemos a muchos y buenos.

Fuentes: cafmadrid.es y elaboración propia.

 

 

Etiquetas: , , , ,